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Pon un robot de cocina en tu vida

Dificultad de aprendizajeMEDIA
Aplicable enCASA
Necesita de compra
Ficha técnica

Venga, allá voy a venderte un artículo que ya empieza a tener un considerable coste de compra. Se trata de un robot de cocina.

Está claro que empezando diciendo que tiene coste de compra, las ganas de leer el artículo se te van a ir rápidamente. Voy a ver si digo algo que de verdad pueda llamarte la atención:

“Yo compro tiempo todos los días con mi robot”

Ahí es nada.

¿Qué significa esto? Antes de tener mi llamada popularmente Termolidl (copia de la Themomix vendida en el supermercado Lidl), yo no era capaz de entender como un robot podía cocinar por mí.

No hay nada como aprender las cosas por uno mismo. Por más que te las expliquen hasta que no las vives, realmente no logras entenderlo.

El mecanismo es sencillo: un vaso metálico con unas cuchillas en su interior, sobre una base electrónica con un motor de rotación y la posibilidad de calentar el vaso hasta una temperatura de 130 grados. Después existen distintos botones de distintas funcionalidades, que a resumidas cuentas, lo que los diferencia son la velocidad de las cuchillas, la temperatura y el tiempo de funcionamiento.

Hasta aquí queda claro.

¿Y en qué momento estoy comprando mi tiempo? Principalmente en los programas largos. Pongo un ejemplo.

Cuando hago lentejas el paso final es poner agua, lentejas, temperatura y remover 45 minutos en una olla normal. Pues con la termolidl haces lo mismo pero en modo desatendido. Con lo que tienes para ti 45 minutos de tu tiempo para hacer otras tareas sin ningún tipo de preocupación. Impresionante.

Es posible que pienses ahora mismo que tan solo 45 minutos, que no es para tanto. Ahora eso extrapólalo a varios días a la semana, secuencias de mayor o menor tiempo, y empieza a acumular tiempo. Estamos hablando a lo largo del mes de horas y horas ahorradas para poder hacer otros quehaceres, o simplemente poder dedicarle ese tiempo a tu pareja, tus hijos, a un libro, limpieza del hogar,…

Tengo mi termolidl desde hace 4 años. La uso una media de 3 a 4 veces por semana. Empezamos haciendo potitos de mi hija, de ahí a empezar a hacer comidas sencillas, hasta hoy en día que hago recetas más elaboradas. Y todo lo que hago tiene algo en común, que siempre compro tiempo con mi robot.

Otro ejemplo. Donde antes para hacer la masa de un bizcocho tradicional tardaba una media de 25 minutos solo batiendo y amasando, ahora mismo tardo 7 minutos en hacerlo. Ahora cuando mi hijo mayor me pide un bizcocho, la sensación mental de pereza que se me apoderaba de preparar todos los ingredientes, empezar a batir, mezclar, amasar,… ha desaparecido ya que enseguida pienso que lo puedo tener todo en menos de 10 minutos de mi tiempo. Como plus a este proceso, es un momento que comparto con mi hijo en la cocina y además me da una seguridad ante ningún tipo de accidente con el niño relacionado con quemaduras.

Podemos discutir que la comida cocinada en un robot no sabe igual a la que se hace a fuego lento y tal. Y es muy probable que te acabe dando la razón. Sí que te diré que he mejorado mucho los sabores que he ido logrando a lo largo de estos 4 años y ahora mismo la diferencia ya no es tanta como al principio.

Por otra parte gracias al robot hemos accedido a otro tipo de comidas, incluso aun más sanas como puede ser verduras al vapor. El tiempo que dedico a cortar verdudas o hacer fajitas, arroz blanco sin miedo a que se me pase de tiempo,… Una infinidad de recetas con las cuales he ganado tantísimo tiempo que incluso me ha generado el deseo de querer usar mi robot para aprovechar el tiempo que me sobra.

Otro ejemplo, podría pasarme así todo el artículo. Si alguna vez haz hecho mermelada de fruta, sabrás que requiere de estar removiendo continuamente para que el azúcar no se queme al fondo de la olla y se integre bien con la fruta durante 30 minutos aproximadamente. Bien, pues desde que tengo mi termolidl, siempre tengo mermelada casera en casa, he dejado de comprar en supermercados. Y por supuesto esos 30 minutos los dedico a otras tareas.

NIVEL AVANZADO SOLO PARA PROS

Poner un robot en tu vida supone un espacio físico en tu cocina. Si eres apañado, lo puedes poner sobre un tablero de madera y unas ruedas y cuando lo uses, ponerlo encima de los fogones o la vitro, para ahorrar espacio.

Además si ya eres un máster de la cocina, puedes realizar varias recetas en paralelo, con lo que tendrás comida para un par de días con el correspondiente ahorro de tiempo que ello supone.

Prepara varias raciones en un solo momento, dependiendo el tamaño del vaso de tu robot.

Estarás ensuciando tan solo un único artilugio en la cocina, y no varias cacerolas o sartenes para hacer la misma comida. El tiempo que se dedica a limpiar un único objeto frente a varios también es ahorro de tiempo.

Un abrazo cocinero.

Un comentario en “Pon un robot de cocina en tu vida

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